Mundo de ilusion


domingo, julio 02, 2006

Crystal Renn ¡vivan las modelos de verdad!

19 años 1.74 de estatura y 75 kilos esto si es un cuerpazo, a ver si empiezan a salir más modelos asi:


sábado, marzo 11, 2006

Rap por decreto


Su maqueta: http://www.activohiphop.com/index.php?modo=vdescarga&deid=10

Mi favorita: Día a Día

RPD - "Bfuckingskuad Presenta... RPD"
Rap Por Decreto es un grupo de Oviedo formado por Cani, Janto, DJ Gare y Kheeno. Además de una intensa actividad de conciertos, que en los últimos meses les ha llevado a formar parte de festivales como el Costa Norte o el Mina de Ases, RPD quieren darse a conocer con lanzamientos como "BFuckingSkuad presenta... RPD", su maqueta más reciente, de septiembre de 2005. Once temas en los que Plan Perfecto Prod. se ocupan de los beats, salvo en "Día Día", producida por Shuko y "To the beat" y "Día Día Bandana Remix", con bases de Ju Fernández (Chirie Vegas, Aktibistaz, Daviz Logic). "BFuckingSkuad presenta... RPD" tendrá su continuidad con dos nuevas maquetas que verán la luz en los próximos meses.Más información sobre RPD: rappordecreto@hotmail.com

miércoles, enero 11, 2006

Para los sin humos...(Pásalo)

AÑADE O BUSCA TUS BARES LIBRES DE HUMOS EN TU CIUDAD:

viernes, diciembre 30, 2005

Feliz año y hasta siempre

Con este post despido el año y me despido de todos vosotros, esto no es lo mío me encanta leer blogs pero de ahi a escribir uno :D, no se me da bien escribir asi que cierro el blog ya definitivamente (ya lleva bastante parado pero bueno creo que se merece una despedida oficial) , os seguire visitando porque me encanta leerlos a todos, ha sido un gran placer "conoceros", un besoteeeee muy grande y que tengáis muchísima suerte en este 2006, ójala se cumplan todos vuestros deseos y propósitos para este nuevo año y sobretodo que es lo importante muchísima salud para todos y vuestras familias.


lunes, noviembre 28, 2005

Xenofobia

El sábado tuve una experiencia similar a esta con un conocido, esta persona al ver a un chico negro le llamó mono. Me calienta muchísimo ver como la gente, aunque no esté de acuerdo, no es capaz de decir nada, agachan la cabeza y pasan del tema, no sólo pasa con este tipo de situaciones sino en muchas otras, yo quizás soy demasiado idealista, quizás como dice mi madre debo empezar a darme cuenta que no se puede cambiar el mundo y asi sufrir menos con estas cosas, pero no me gusta la indiferencia, no me gusta este individualismo, el no ayudar a los demás y de momento seguiré con mi infantilisimo de no callarme la boca ante las injusticias, ante otras opiniones que no son para nada adecuadas, si alguien no se averguenza de decir semejantes burradas, yo no me averguenzo de seguir siendo una niña de 24 años, que aún tiene ilusión por cambiar el mundo que la rodea, por defender a la gente que está cerca y en ese momento no puede defenderse, y por no dejar que gente descerebrada levanta la voz orgullosamente diciendo burradas, se crea que todos los que le rodean le ríen la gracia o están de acuerdo con esa idea.

En un vuelo aéreo entre Johanesburgo y Londres, una señora blanca de unos cincuenta años que está sentada al lado de un hombre de color llama a la azafata para quejarse:
- ¿Cuál es el problema, señora?- Pregunta la azafata.
- ¿Pero no lo ve?- Responde la señora. Me colocó al lado de un negro. No puedo quedarme al lado de estos ‘inmundos’. Deme otro asiento.
- Por favor, cálmese- Dice la azafata - Casi todos los lugares de este vuelo están ocupados.
Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera. La azafata se apura y vuelve unos minutos después.
- Señora - explica la azafata - como yo sospechaba, no hay ningún lugar vacío en clase económica. He hablado con el comandante y me ha confirmado que tampoco hay lugar en ejecutiva. Pero sí tenemos un sitio libre en primera clase.
Antes de que la señora pueda responder algo, la azafata continúa:
- Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a alguien que está en clase económica, pero, dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona tan execrable...
Y, diciendo eso, la azafata mira al negro y dice:
- Si el señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya está preparado.
Todos los pasajeros de alrededor, que presenciaron la escena, se levantaron aplaudiendo por la actitud de la compañía.

martes, noviembre 08, 2005

Con un pequeño gesto

Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé:
"¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe ser un "traga".
Yo ya tenía planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.

Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él. Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo. Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas. Vi lágrimas en sus ojos. Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, "esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto".
Me miró y me dijo: "¡gracias!". Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.Lo ayudé con sus libros.

Vivía cerca de mi casa. Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.

Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada. Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico. Le pregunté si quería jugar al fútbol el Sábado conmigo y mis amigos, y aceptó. Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras mas conocía a Kyle, mejor nos caía, tanto a mi como a mis amigos.
Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo.
Me paré y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días".
Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.

Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos. Cuando ya estabamos por terminar la secundaria, Kyle decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke. Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema. El estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.
Llegó el gran día de la Graduación. El preparó el discurso.
Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien. Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas. Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban.
¡Caramba! algunas veces hasta me sentía celoso...

Hoy era uno de esos dias.
Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije:
- "Vas a estar genial, amigo".
Me miró con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió: "Gracias", me dijo.
Limpió su garganta y comenzó su discurso:
"La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia".

Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.
Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.

Me miraba fijamente y me sonreía.
"Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable". Yo escuchaba con asombro como este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad. Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.

En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras: "Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera".

jueves, noviembre 03, 2005

Ayss que poquito queda